UNA HISTORIA ESCRITA ENTRE CHOCOLATE, TÉCNICA Y PASIÓN

Desde sus primeros aprendizajes hasta la apertura de Praliné, Jaime Rodríguez ha construido un proyecto donde cada pieza refleja dedicación, excelencia y amor por la pastelería.

Jaime Rodríguez, el origen de Praliné

Praliné nace de la pasión y del oficio de Jaime Rodríguez, pastelero asturiano que encontró muy pronto en la pastelería su forma de crear, emocionar y contar historias a través del sabor. Su camino comenzó en 1996, aprendiendo de la mano de su padre, Manolo Rodríguez, y creciendo entre masas, chocolates, recetas y ese respeto por el trabajo bien hecho que sigue definiendo cada elaboración.

Con el tiempo, Jaime amplió su formación junto a grandes referentes del sector, desde el maestro pastelero Joan Más en Barcelona hasta l’École Valrhona en Francia, donde descubrió nuevas técnicas y posibilidades dentro del universo del chocolate y la alta pastelería. Después de más de dos décadas en el negocio familiar, en 2019 cumplió su sueño: abrir Praliné en Gijón, una ciudad con gran tradición pastelera, acompañado por un equipo que comparte su misma dedicación por la calidad, el detalle y la excelencia.

Nuestra forma de

HACER LAS COSAS

Artesanía

En Praliné, cada elaboración nace del oficio. Trabajamos de forma artesanal, cuidando los procesos, los acabados y cada pequeño gesto para que el resultado tenga alma, precisión y sabor.

Calidad

Seleccionamos ingredientes de primera calidad porque sabemos que una buena creación comienza mucho antes del obrador: en la materia prima, en su procedencia y en cada elección que hacemos.

Artesanía

Partimos del respeto por la pastelería de siempre para seguir explorando nuevas técnicas, sabores y propuestas. Una forma de crear que mantiene viva la emoción por descubrir.

Reconocimientos que hablan de

NUESTRO OFICIIO

EL SABOR DE PRALINÉ NACE DEL DETALLE, SE CONSTRUYE CON CALIDAD Y EVOLUCIONA DESDE LA TRADICIÓN