Praliné nace del sueño de Jaime Rodríguez y de toda una vida dedicada a la pastelería. Desde sus inicios junto a su padre, su formación con grandes maestros y su especialización en Francia, hasta la apertura en Gijón en 2019, cada paso refleja una forma de entender el oficio basada en la experiencia, la evolución y el trabajo bien hecho.